La Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV), adscrita al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), continúa desarrollando un proyecto de alto impacto orientado a la producción de aceites esenciales e hidrolatos a partir de plantas fitoterapéuticas, como alternativa natural para el control de ácaros en la apicultura, particularmente de Varroa destructor, una de las principales amenazas sanitarias para las abejas.
Esta iniciativa científica se ejecuta como un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), a través de la convocatoria nacional de Investigación bajo el Liderazgo de Mujeres Científicas. De esta manera, el Estado venezolano impulsa el rol protagónico de las mujeres investigadoras en la generación de soluciones tecnológicas soberanas y sustentables para el campo nacional.
Además de su aplicación en el ámbito apícola, el proyecto contempla ensayos para el control de plagas en cultivos agrícolas y la evaluación de compuestos con potencial uso como componentes expectorantes a nivel humano, ampliando así el alcance productivo y social de esta línea de investigación. Con este enfoque, la propuesta de las científicas de la ACAV integra soluciones efectivas para la sanidad animal, vegetal y posibles aplicaciones en el área fitoterapéutica.
El proceso de obtención de los aceites esenciales se realiza mediante destilación por arrastre de vapor, una técnica ampliamente utilizada en la extracción de compuestos volátiles. En primer lugar, el material vegetal es recolectado y fragmentado para aumentar su superficie de contacto. Posteriormente, se coloca en un recipiente con perforaciones que permite el paso del vapor. En el sistema se incorporan aproximadamente cuatro litros de agua, la cual es sometida a calentamiento controlado dentro del equipo destilador.
Al alcanzar el punto de ebullición, el agua se transforma en vapor, el cual atraviesa el material vegetal, generando el denominado arrastre de vapor. Durante este proceso, los compuestos aromáticos y bioactivos presentes en la planta son volatilizados y transportados junto con el vapor hacia un serpentín de enfriamiento. Este serpentín, rodeado por una columna externa de agua fría, permite la condensación del vapor, originando una fase líquida compuesta por dos fracciones diferenciadas: el hidrolato (agua destilada con compuestos solubles y trazas de aceite) y el aceite esencial propiamente dicho.
Una vez condensado, el líquido es recolectado en un recipiente donde, por diferencia de densidad, el aceite esencial se separa y se concentra en la parte superficial, facilitando su recuperación. El rendimiento promedio puede situarse entre 3 y 4 mililitros de aceite esencial por cada kilogramo de material vegetal fresco, aunque esta cantidad varía según la especie, el momento de cosecha y las condiciones fisiológicas de la planta.
Se trata de un enfoque territorial, accesible y de bajo costo, ajustado a las capacidades de los productores del pie de monte andino. Más allá de la generación de un insumo específico, el proyecto apunta a abrir nuevas cadenas de valor que impacten directamente a las familias productoras y a las comunidades, promoviendo la diversificación productiva con base científica.
Con esta línea de trabajo, la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela reafirma su compromiso de generar conocimiento aplicado, desarrollar tecnologías apropiadas y ofrecer soluciones concretas que fortalezcan la independencia tecnológica y la soberanía agroalimentaria del país, asegurando que cada investigación tenga un impacto real en la vida de nuestra gente.
Estas acciones se desarrollan siguiendo las orientaciones del presidente Nicolás Maduro, en el marco de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán, específicamente en su Vértice 3: Ciencia, Tecnología e Innovación para la Producción, orientado a colocar el conocimiento al servicio del aparato productivo nacional. Asimismo, la ACAV respalda las orientaciones de la gestión de la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez, reafirmando el compromiso con el bienestar del pueblo, la soberanía nacional y la consolidación de capacidades científicas propias.
